ACENTO

No es suficiente con mantener la medida de los versos y su rima.  Para que una poesía sea totalmente bella, han de tener sus versos eso que se llama armonía acentual.  Cada verso tiene una melodía interior que está en relación con el tipo de acentuación de las palabras.  El acento de las sílabas podemos compararlo con las notas musicales: Sílabas tónicas = notas agudas.  Sílabas no tónicas = notas musicales menos agudas o bajas.

Todo lo dicho, podemos estudiarlo utilizando de partida el siguiente soneto de Francisco de Quevedo:

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.

Éra un reloj de sol mal encarado,
érase un alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón mas narizado.

Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísima nariz, nariz tan fiera,
que en la cara de Anás fuera delito.

                                   
                                              (Francisco de Quevedo)

Esquema de su rima:

ABBA    ABBA   CDC   ECE

ARMONÍA ACENTUAL

En este soneto se pueden ir descubriendo una serie de factores que todo lector y mucho más un recitador o rapsoda,  ha de tener muy en cuenta.

1. É-ra-seun-hóm-breau-na-na-ríz-pe-gá-do,i/
2. é-ra-seu-na
-na-ríz-su-per-la-tí-va, i/
3. é-ra-seu-na
-na-ríz-sa-yón-yes-crí-ba, i/
4. é-ra-seun
-péz-es-pá-da-muy-bar-bá-do. i//
5. É-raun
-re-lój-de-sól-mál-en-ca-rá-do,i/
6. é-ra-seu-n
aal-qui-tá-ra-pen-sa-tí-va, i/
7. é-ra-seun
-e-le-fán-te-bo-caa-rrí-ba, i/
8. é-raO-ví-dio
-Na-són-mas-na-ri-zá-do. i //
9. É-ra-seun
-es-po-lón-deu-na-ga-lé-ra,i/
10. é-ra-seu-na
-pi-rá-mi-de-de-E-gíp-to,i/
11. las
-dó-ce-trí-bus-de-na-rí-ces-é-ra. i//
12. É-ra-seun
-na-ri-cí-si-moin-fi-ní-to, i/
13. mu-chí-si-ma
-na-ríz,-na-ríz-tan-fié-ra, i/
14. queen
-la-cá-ra-deA-nás-fué-ra-de-lí-to. i///

Símbolos que se emplean:

sílabas en que se da la sinalefa

i   tonalidad final descendente

/   pausa del verso

//  pausa de estrofa

///   final del verso

 

Se trata de un soneto endecasílabo, es decir, de once sílabas métricas.  Todas las palabras de alta tonalidad llevan acento en su sílaba tónica aunque no lo necesiten ortográficamente.

Dentro de algunos versos se puede producir la pausa interna; no es obligada, puede existir o no. Si existe, el verso se denomina verso pausado; si no existe, verso impausado. La pausa interna permite la sinalefa.

La pausa del verso se produce al final de cada verso y es de obligado cumplimiento.

 La  pausa de estrofa se produce al final de cada estrofa y es también obligada.

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 LA TONALIDAD ACENTUAL

El verso 1º  tiene 14 sílabas gramaticales pero como hay sinalefas, en definitiva, tienen 11 sílabas métricas.

Los versos  2; 6; 7; 9;  10;  12; y 14 poseen 13 sílabas gramaticales, pero como hay sinalefas, en definitiva, tienen 11 sílabas métricas.

Los versos  2;  4;  5;  y 8 tienen 12 sílabas gramaticales, y 11 sílabas métricas.

Los versos 11  y  13 tienen 11 sílabas gramaticales y por tanto 11 sílabas métricas.

Por lo tanto, todos los versos tienen 11 sílabas métricas y la composición se llama soneto endecasílabo.

 

En este cuadro podemos ver la rítmica correspondiente del soneto en estudio.  Las sílabas en donde recae la mayor fuerza de voz (sílaba tónica), lleve o no lleve acento ortográfico, se representa aquí coloreada en rojo.   Esta es una buena forma de ver la armonía acentual de ese soneto.

sílaba  >

verso

10ª

11ª

1

 

2

3

4

5

6

 

7

 

8

9

10

11

12

13

14

 Por mucha calidad que tenga la poesía, no es posible lograr la armonía perfecta en la que (por ejemplo) fueran tónicas todas las sílabas primeras, quintas y octavas de todos los versos.

Todos los endecasílabos tienen un acento constante sobre la décima sílaba métrica, esto es lo que se llama acento estrófico. Que en este ejemplo son versos paroxítonos.

POSICIÓN DE LOS ACENTOS DEL VERSO

 Todos los acentos del verso que coinciden con el acento estrófico en situarse en sílaba par o impar son acentos rítmicos. Por ejemplo, si el acento estrófico va en sílaba par, todos los acentos del verso que vayan en sílaba par son acentos rítmicos; y al verso se le considera de ritmo yámbico; de la misma forma, si el acento estrófico va en sílaba impar, todos los acentos del verso que vayan en sílaba impar son acentos rítmicos.

Los acentos del verso que no coinciden con el signo, par o impar, del acento estrófico, son acentos extrarrítmicos.

Por fin, puede darse el caso de que junto a una sílaba que lleva acento rítmico aparezca otra sílaba acentuada; el acento de esta sílaba es acento antirrítmico.

LA PAUSA VERSAL Y LA CESURA 

Las pausas principales de la  poesía son las que ocurren en el final de un verso (pausa del verso); en el final de una estrofa (pausa de estrofa);  y en el interior de versos compuestos (cesura).

Estas pausas rechazan cualquier sinalefa entre dos versos o hemistiquios seguidos.  Pero también se dan las pausas dentro de algunos versos para enfatizar más correctamente lo que se intenta transmitir.

Aquí se puede ver la pausa interna de algunos versos, en un fragmento del soneto de Federico García Lorca titulado:

 EN LA MUERTE DE JOSÉ DE CIRIA Y ESCALANTE:

 

Un delirio de nardo ceniciento
invade tu cabeza delicada.
¡Hombre! \ ¡Pasión! \ ¡Dolor de luz! \ Memento.
Vuelve hecho luna y corazón de nada.
 

Vuelve hecho luna: \ con mi propia mano
lanzaré tu manzana sobre el río

turbio de rojos peces de verano.

      Símbolos que se emplean:

   \  pausa dentro del verso

      →   encabalgamiento

 

En casos en donde se da el encabalgamiento no cabe la pausa final de verso. El encabalgamiento se produce cuando el sujeto y el verbo (o el adjetivo) de la oración gramatical quedan cortados y repartidos entre dos versos contiguos.

 

La cesura   (  ||  )    es la pausa que se establece en el interior de un verso por evidentes razones fonéticas.

A los versos de arte mayor superiores a 11 sílabas se les considera como dos versos compuestos en los que se debe marcar una pausa (o cesura). Cabe señalar que si en ese punto se presentara una sinalefa, ésta no se contaría como tal.

Al leer o recitar versos de 12 sílabas o más, es conveniente aplicar una pequeña pausa o cesura, con objeto de darles un mejor ritmo o cadencia. Esta pausa  (  ||  )  suele caer(*) justo en la mitad (pero siempre al final de una palabra), dividiendo al verso en dos mitades llamadas hemistiquios.

 

Cuanto más largos sean los grupos fónicos separados por la cesura, más bajo resultará el tono y más solemne resultará el verso. Por el contrario, varias pausas internas formarán grupos fónicos reducidos y el ritmo será más rápido y alegre.

 

(*) ejemplo de poesía compuesta con versos dodecasílabos (12) en la que todos los hemistiquios son 7 + 5 sílabas.

          SEMBRANDO   (fragmento)

De aquel rincón bañado ||  por los fulgores
del sol que nuestro cielo ||  triunfante llena;
de la florida tierra  ||  donde entre flores
se deslizó mi infancia  ||  dulce y serena;

Marcos Rafael Blanco Belmonte

aunque lo más habitual es dividir el verso compuesto por la mitad exacta; este verso alejandrino se compone de 7 + 7 sílabas.

Me ha dejado tu muerte ||  un sabor agridulce

Rafael de León  (de ELEGÍA POR JOSÉ ANTONIO OCHAÍTA)

Para saber el momento preciso de cuándo hacer una pausa al recitar o leer una poesía, nos guiaremos por los siguientes supuestos:

Ejemplo:  (en la poesía de Rubén Darío A MARGARITA DEBAYLE)

Margarita, está linda la mar, /

y el viento

lleva esencia sutil de azahar; /

yo siento

en el alma una alondra cantar: /

tu acento. /

Margarita, te voy a contar        

un cuento. //


Este era un rey que tenía

un palacio de diamantes, /

una tienda hecha del día

y un rebaño de elefantes, /


un kiosco de malaquita, /

un gran manto de tisú, /

y una gentil princesita, /

tan bonita, /

Margarita, /

tan bonita como tú.  //

ACENTO ESTRÓFICO

A efectos de cómputo silábico todo verso tiene siempre un acento en la penúltima sílaba, ya que si el verso acaba en acentuación aguda, la sílaba se alarga, añadiéndose una sílaba más, y si acaba en palabra esdrújula, las dos últimas sílabas se acortan, equivaliendo a una sola. Este acento fijo en la penúltima sílaba recibe el nombre de ACENTO ESTRÓFICO.

LA ACENTUACIÓN DEL VERSO ENDECASÍLABO 

En el caso de versos de 11 sílabas, (por razones en que no nos vamos a detener), su ritmo es claramente identificable por la posición del primer acento en el verso. Así, se han distinguido cuatro tipos fundamentales: 

 

Verso enfático:

Cuando el primer acento recae en la primera sílaba del verso. Son versos de ritmo muy marcado, intenso.

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?

Verso heroico:

Cuando el primer acento recae en la segunda sílaba del verso.   Son versos de ritmo llano, equilibrado y uniforme.

serán ceniza, mas tendrán sentido.

Verso melódico:

Cuando el primer acento recae en la tercera sílaba del verso.  Versos de ritmo suave y apacible.

beberán por demás mis secos labios.

Verso sáfico:

Cuando el primer acento recae en la cuarta sílaba del verso.   Son versos de ritmo lento y sosegado.

mi corazón, sediento de hermosura,

 

  Tomado de http://es.geocities.com/az_poesia 1