Pobreza

 

Monstruo ciego, relativo y eterno

hiedes a cieno del fétido pantano

do encadenas tus dolientes esclavos,

y, de sus llagas y pústulas te sacias.

 

Son el hambre y el frío cancerberos

que no dejan a tus súbditos soñar,

sólo sueñan pesadillas  donde bajan

un peldaño de la escala abismal

 

Tu hermana la envidia enconada

que a ojos magnifica grandezas

instiga al engaño y al robo

en disfraz de díscolo lobo.

 

Tu socio, aquel de la avaricia,

a la opulencia endurece,

y transforma los lideres

en las fuerzas de Pluto, adalides

 

Eres la sombra del hombre

a sus talones atada.

Huye y corre su camino tras

inútiles armaduras doradas.

 

En  la sepultura bajo tierra

los muertos te espantan

mas tu los devoras

y en pobre polvo, acaban.

 

© Marcos Concha,  Julio 2005

Atras

  

               

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