Otoño
Otoño es frío viento hojas de sueño largo.
Almenares otean su frente gris nublada.
Fragmentario sentido despedir así la vida.
Oficio amable y triste contar los días de oro,
monedas son las hojas para encender el llano
escoltando las espigas y los racimos tumbados.
Muralla de humo oscurece, derrama luz mortecina.
No libarán las abejas el polen que concentró el estío.
Melena al viento el Otoño estruja su código
Y ancla su calendario jugando en las calles solas.
Pueblan fantasmas las noches que bajan a las ciudades,
Vibra el viento en el campanario.
Aúllan los perros por nada.
Junto a sombras fantasmales
Nuevamente ha llegado,
Cuelga su abrigo en la percha.
¡El Otoño ha llegado!
© Lucía Lezaeta