HOSPITAL DE CHÙLEC
A Miguel Seminario
Posada en el camino Inmóvil sendero de luz Mediodía radiante
Soy inquilino inesperado / como inesperado el viento
el amor la ternura el odio la muerte
Me detengo a contemplar el vuelo de la soledad
y la danza inmóvil de los días
Pascana de guerreros de lluvia y de aliento de metales
Y ellos aún no libran sus batallas
por la libertad de sus sueños
y por la libertad del canto de los pájaros
y por la libertad del aroma de las flores
y del corazón de su yomismo
Ahora soy pájaro herido que su vuelo detiene
Mis heridas caídas de pétalos que besa amargamente
al viento en este estío inconstante
Y el Mantaro lleva mis cantos silenciosos
Eco de nostalgia donde retumban con rabia
en alta mar cuando el río muere
Y mi alma está llena de astillas / árbol caído
La vigilia Compañera de mis sueños errantes
y el amor contigo no puede
¿Por qué detienes el canto de la noche?
será porque esclavos circunstanciales somos
Uno desea realizar mil cosas
Y ahora no poder hacer nada que anhelamos
Y queda ser paciente con una gran paciencia
Compañeros compartimos esta alegría agridulce
con naranjas y limones en esta tarde
Y yo a ustedes pregunto
¿No son dueños de riquezas que
el subsuelo ofrece como hermosa entrega?
¿No tienen derecho a compartir la torta
con los que aman verdaderamente tu corazón?
Y ahora en este cuartel de combatientes
no somos más que prisioneros de guerra
Por la vida y el trabajo en este combate caímos
¿Quién recuerda nuestra rutinaria inmolación?
Sólo la soledad y nuestros curanderos
En esta pascana puedo confesar que
se me fue de las manos la muerte
no desean su presa aún los cuervos de Poe
Muchas veces sin ser visto uno nace y muere
Soy victima de un accidente de tránsito
accidente en tránsito / tránsito en la vida
Transito en la poesía como el vuelo de gorriones
junto al invierno soledano en los tejados
Y la muerte Melodía en los extramuros
Velo de sombra que a nuestros ojos nubla
Y como copos de nieve al instante la vida se detiene
¿Miedo a la muerte?
Es nuestra visita inesperada
Es nuestra amiga mil veces esperada
¿No es el último canto de lechuza en el kishuar
o el primer canto de esperanza?
(Paloma blanca Nuestros corazones están heridos
por las
bienaventuradas obras de destrucción
que nuestros gobernantes construyen
por eso digo
Bienaventurados nuestros muertos que
Alcanzarán la libertad de sus corazones)
Casa del jabonero Compañeros del azul infortunio
Hoy estoy aquí / mañana mañana ya no
pasado mañana estaré lejos junto al viento
Y en esta amarga tarde
Los cipreses solemnes nos circundan como buenos guardianes
© Raúl Zarate