EL JARRON PETREO
Leonor estuvo hoy,
dejó junto al velador un jarrón
azul y pétreo.
De seguro volverá por el.
Tomó algo de mí y se marchó,
algo como un espacio ocular,
como un rostro de sueños.
Elena es su otro nombre.
Incrustado en mi corazón,
saluda a niños, padres y tiranos internos.
Me temo que aún la amo,
y ella se aleja,
aunque volverá por el jarrón pétreo.
No estoy seguro.
Esa noche ella celebró mi ignorancia,
la caída del cabello.
Mientras el dibujo rupestre del jarrón nos miraba.
Aquel dibujo vital y azul
me llevó en otro tiempo a viajar.Los caminos recorridos tienen piernas detenidas,
en alguno de ellos estará Leonor,
rosada y perfumada,
esperando la copa de vino
que del jarrón azul saliera.© Pedro Murúa
Septiembre 2002